Para llegar a ser algo, primero hay que encontrar el camino y después, con un poco de calma, empezar a creer que, además, puedes ser ese algo. Para llegar a ser alguien basta con aparecer en televisión.

Hace ya algunos años, cuando aún creía en la poesía, formé junto a muy buenos amigos y amigas el grupo poético musical Corchea 69. La experiencia de los escenarios me enseño muchas cosas, pero sobre todo el enorme esfuerzo que requiere hacer las cosas bien y lo ingenuo que se puede llegar a ser con dieciocho años.

Este germen de la provocación y la rebeldía mutó y se atemperó convirtiéndose en CS9 Producciones, y desde hace más de siete años trabajo, desde otros escenarios, ayudando a todos los que puedo, y lo permiten, para que dejen de ser tan ingenuos.

El devenir tiene un gran componente azaroso, y cuando el azar se mezcla con la valentía pueden pasar las cosas más increíbles. En 2003 organicé el polémico XL Congreso de Filósofos Jóvenes, y desde entonces todo fue un carrusel de estudios, trabajo, tesón y creación de nuevos espacios para la reflexión sobre filosofía, religión, ética, educación, humor, historia, ciencia, pensamiento crítico, arquitectura, antropología, psicología, y compromiso con la realidad, con el aquí y ahora. Ya sea este aquí incómodo y este ahora difícil de digerir para cualquiera.

Hoy, un poco más apaciguado por las canas, sigo instando a todo aquel que quiera escuchar a que piense, a que reflexione, y se plantee las cosas como si nadie se hubiera tomado la molestia de hacerlo antes por él. Quizá no tenga razón, quizá mi postura pueda estar sesgada, o simplemente equivocada, pero si has llegado a esa conclusión es porque te has tomado la molestia de pensar, entonces habremos triunfado los dos.